martes, 1 de mayo de 2012

La Xamoca (1.283 m)


     Amance buen día (que no es poco) y sobre la marcha, como ya teníamos pensado ir a la Xamoca, también en Sobrescobio y dentro del Parque de Redes, pues para allá vamos. Carretera a Rioseco, y subir al pueblo de Campiellos.


     Comenzamos a subir a la izquierda de la plaza del pueblo; la ruta está señalizada como PR-123 Asturias, y asciende por una pista con las pendientes más fuertes hormigonadas, pero otros tramos de piedra compactada para permitir el paso de todo terrenos y vehículos agrícolas.

Un gran roble con las hojas brotando

     El recorrido es guapo, entre bosque y praderías; a veces se empina más, pero las partes llanas lo hacen llevadero.


     En una curva ya tenemos a la vista la peña la Xamoca, adonde nos dirigimos. Subiremos por lalarga loma-arista de la derecha. Otra subida puede ser por su izquierda, por la collada Saús que se ve aquí.


     Al girar la pista vemos lo que teníamos a la espalda, la Peña Mea. En primer plano una escultura en el prao de una cabaña restaurada para recreo.

La cabaña y la Xamoca

     Llegamos a la collada Llago, punto marcado en el inicio de la ruta. De aquí subiremos a través de las praderas hacia el bosque y luego, ya por la arista, a la cumbre.


     De momento una parada para coger fuerzas; aquí hay unos bancos y mesas y esa tabla de orientación que ayuda a conocer las cumbres del entorno. Nosotros las iremos viendo a medida que subamos.

Bonita fuente: agua cristalina y protección para que el ganado no se meta dentro


     Cuando bajemos de la Xamoca tomaremos el camino recomendado hacia el collado Unqueru, para alargar un poco el recorrido y bajar por otro valle distinto al de subida.


     Vamos subiendo por un bosque de hayas, hacia el crestón calizo que baja de la cumbre; el camino está bien señalizado, tanto para la subida como para la bajada, si te vas fijando en las marcas.

Una descripción clara de la ruta

     Grandes ejemplares de haya en la zona boscosa, mientras seguimos el camino hacia la cresta; al fondo vemos el pico.


     Ya cerca de la cumbre, como sopla fuerte el viento y no nos oyen, sorprendemos a estos rebecos. Hacía tiempo que no los veíamos tan cerca.


     Mientras dos se van, el tercero, de mayor porte, no se impresiona y nos observa fijamente a ver qué actitud tenemos, si de predador o de animal grande y torpe que no es su enemigo.


     Parece que está ahí, pero es lo que tiene subir por una cresta, que siempre está la cumbre un poco más lejos, tras es próximo resalte ...


     ... pero acabamos llegando: aquí la veterana chapa de la cumbre, con un buzón a ras de suelo para las tarjetas de cumbres.


     Recogemos esta. En el picu Cuchu, en la Forada y en la Forcada habíamos coincidido (bueno, con las tarjetas) con Lito, Cesar, Fidel, Ramón, Pando ... de Moreda.


     Foto de cumbre de los Gómez-Lobo. Ültimamente sólo salimos los mayores, porque las "Chicas Gómez-Lobo" van teniendo otros intereses que hacen que la montaña pase a un segundo - o tercer - plano.


     Mientras bajamos a buscar un sitio protegido del fuerte viento que sopla por la arista para comer, vamos viendo la panorámica de valles y montes que nos rodean. Aquí abajo la presa de Tanes y el embalse de Rioseco.


      Bajando a nuestra izquierda tenemos el collau Lechugeru, y el Picu Les Llombes y el Picu la Carba. Por esa ladera va un camino alternativo para continuar la ruta hasta el collau Unqueru, señalizada desde la collada Llagos.


De nuevo por el bosque

     Mientras comemos cerca de la collada Llagos despeja un poco para la cordillera permitiéndonos ver la triangular silueta del Torres, que se había mantenido oculta todo el día.

Camuflaje para esta mariposa en verde y amarillo


Damos la vuelta a la cresta, de nuevo por el bosque, hasta llegar a la fuente del collau Lechugeru. Aquí, en vez de seguir bajo los picos de Les Llombes y la Carba al collau Unqueru, optamos por bajar por la riega hacia las cabañas de Bustellín, Carbyal y los Caspios, casi todas abandonadas ya, salvo alguna excepción.

La riega con sus pequeñas cascadas
En el camino;el musgo cubre árboles y rocas

     Frente a nosotros, desde la izquierda, la Tabierna, el Retriñón, la collada la Valencia, la Forada, el Praera y el Cuchu, todos con nieve en sus cumbres.

Llegando a la arreglada cabaña de los Caspios
La campera de los Caspios
Hiedra y musgo

Las primeras orquídeas del año

Playa de arroyo de montaña


En este castaño se adivina un ser mitológico oculto

Corra para consrvar las castañas

     Llegando a Campiellos tenemos esta vista de despedida: el embalse de Rioseco con el valle de Agues verde detrás y la panorámica entre el Retriñón y el Cuchu.

Vista de Campiellos con la sierra de les Crespes detrás

    



¡Un saludo!

domingo, 22 de abril de 2012

La foz del rio Nozalín (Sobrescobio)


     Hay que aprovechar una mañana de buen tiempo, y aunque no habíamos pensado nada para hoy, preparamos un par de bocatas y vamos a Sobrescobio. La altitud, no mucha, la cercanía y la variedad de rutas hace que vengamos a gusto por aquí.


     Hoy vamos a las foces del rio Nozalín, ya que no llueve. Llegamos a Soto y pasando por San Andrés comenzamos  a subir tras pasar las praderías cerca del pueblo.


     El camino va alto sobre el cauce del rio, pasando por el bosque. Es un recorrido por pista que nos acerca a las foces.


     La flor de los cerezos destaca sobre el resto de árboles aún apenas sin brotes, como los castaños y los robles que vamos viendo. Más abajo el rio hace un estruendo por el agua que lleva después de tantos días de lluvia.


    En la parte más estrecha del desfiladero, con altura sobre el rio, la pista está acondicionada y con barandillas de protección.


     El agua ruge en el fondo del barranco; todos los regueros bajan colmados de la lluvia y del deshielo de la nieve por los altos.


     A mano las flores de los cerezos, que ponen ese punto de color en la aún temprana primavera. En cuanto luzca el sol unos cuantos días habrá una explosión de verdes y de color en los valles.

Detalle de la flor del cerezo



     Donde más se estrecha el camino con el cauce del río, se forma esta bonita cascada. Ya se suaviza un poco el camino, que a partir de aquí va junto al rio un buen trozo.



     Vamos caminando al lado del rio; lo volvemos a cruzar y luego, por una serie de zig zag subimos por las primeras praderas y cabañas de la majada de Feleches.



     Como si hubiese marchado ayer el pastor, y hubiese dejado la caja de herramienta y los clavos para arreglar las cercas de los praos.

La cuadra y cabaña de Cosme
En la ventana pone el nombre del dueño

¿Piedra o tronco fósil?



     Aurora se rie porque antes había posado yo junto al tejo y parecía que caíamos el tejo y yo cuesta abajo.



     La pena es que muchas antiguas cuadras se van viniendo abajo; ya no se sube a ellas, y cuando empieza una gotera, o un vendaval levanta tejas, o sencillamente pasa el tiempo, las cabañas se van reintegrando a la tierra de la que salieron.


Piedra y madera vuelven al suelo


     La Peña Riegos, a cuyos pies por la otra ladera está Caleao. Aquí subimos Carmen, Olaya y yo en una ocasión con el grupo Fariu.


     Si miramos hacia atrás, al oeste, vemos cómo las nubes tapan Peña Mea; aquí quedan a la vista le picu Cuchu, a la izquierda, y la  Forcada, a la derecha. Las nubes de lluvia se van acercando.


     Llegamos a la parte alta de la majada Feleches, a 1.120 metros; nos llama la atención esta cuadra y cabaña y nos acercamos a verla. La puerta se puede abrir y entramos: es como si el tiempo se hubiese detenido hace unos años, con el interior tal y como quedó en la última estancia del pastor hace unos años ya.


El catre para dormir

Una correa de cuero y una pomada para la mastitis de las vacas

Abrimos la puerta del armario ...

Otras medicinas veterinarias con útiles del pastor

Herramienta antigua: la fecha en la pared, 1.953


     Pequeñas cabañas de pastor y restos de corros para ganado en la campera.


     La fuente mana con un chorro impresionante: el agua de 3 semanas seguidas de lluvia.


     Hacia el norte, a nuestra espalda y muy cercanas, las cumbres de la Mozquita y algo más allá las rocas del Cuyargayos, donde nos habíamos acercado hasta la collada Imblenes con bastante nieve, subiendo por Ladines.


     En la Campa la Cruz nos hacemos una foto: asoma peña Mea, que se empieza a cubrir con nubes, y los afilados picos característicos, el Corbellosu, el Cogollu y el Guanalón.


     Hacia la vertiente de Caso, soplando bien el viento tenemos destacada Peña Ten a la izquierda, detrás de mí Peña Ten y Pileñes, y cerrando a la derecha el pico Cuervo y el Visu la Grande.


     En la Campa la Cruz; detrás, en verde, la majada Feleches y  más atrás la peñona caliza de la Peña Llagos. Destacan en el horizonte los afilados Corbellosu, el Cogollu, el Guanalón y la sierra de Les Crespes.


     De nuevo se cubre Peña Mea y se oscurecen Corbellosu y Cogollu; la suerte de que las nubes estuviesen hacia la cordillera se nos acaba y nos va a tocar mojarnos.


     Aquí nos llega la lluvia: durante un rato cae un pequeño chaparrón, pero pronto pasa mientras descendemos el valle de la majada Feleches.


     Me fijo en el camino en los restos de una pila. Para los que tenemos "pila de años" la reconocereis: es una pila de los años 70-80, de marca Tximist-Leclanché. Recuerdo que hubo una expedición vasca por aquellos años que se llamó "Expedición Tximist al Everest". Hoy en día, que se multiplican los residuos, hay que ser mucho más cuidadosos de lo que se era hace años con las basuras por el monte -y en el valle lo mismo-.


     Curiosidad de botánica aficionada: ¿que habrá encontrado Aurora?. El fotógrafo la sorprende investigando la flora.



     Bajamos valle abajo; estamos de nuevo a los pies de la Peña Llagos, en la estrechura de la foz.


     Esta claro ¿verdad?. No hagamos el turista y respetemos siempre las praderías sin segar no pisándolas, las cabañas, las portillas si están cerradas dejarlas de nuevo cerradas al pasar ....

     Unos rayos de sol se cuelan en el valle, mientras llueve al fondo, en el Trigueiro de Peña Mayor; estamos sobre el barrio de Agues, y yendo a la izquierda pasamos por San Andrés para llegar a Soto, de donde habíamos salido.


     Soto está a los pies dela sierra del Crespón, formada por el Guanalón, el Cantu Cerezal, les Crespes, Rearcu y Faltiñosu, que separan el concejo de Sobrescobio del concejo de Laviana. ¡Sonoros nombres para picos modestos de altura pero bravíos y escarpados!


     Más arriba en el valle se encuentra Ladines o Llaínes en asturianu, por donde subimos hacia la peña Cuyargayos hace unas semanas.



          Acabamos aquí otro día de actividad montañera por las sierras interiores de Asturias, con una mirada precisamente al Cuyargayos, aún con nieve, y al pico La Mozquita, cercano a donde estuvimos hoy.

¡ Un saludo !