sábado, 7 de enero de 2012

El Pico Solarco (2141 m)


     Casi diríamos que ¡por fin! se van acabando las vacaciones de Navidad; hemos superado Navidad, nochevieja y año nuevo, y los reyes vinieron ayer. Hoy, ya que el día por Asturias se presenta con nubes bajas y nieblas, sugiere Antonio ir en dirección a la Babia, para hacer por allí algún pico.
    Se apunta Olaya a salir, a pesar de que éste mismo sábado sale por la noche y mañana domingo sale con el grupo de ciclismo de montaña Una a Una a hacer una ruta por Mieres; ¡esta chavala ye única!.

    Así pues pasamos el Huerna y nos dirigimos hacia Babia; el pantano de Barrios de Luna está bajísimo de nivel, porque no llueve y tampoco está nevando en los montes. Después de tomar un cafetín para calentar cuerpo y espíritu en San Emiliano, llegamos a Torrestío, donde empezamos la ruta.


    Empezamos con una fuerte pendiente en Torrestío, saliendo por el valle de Valverde y dejando atrás los dos valles que suben uno a la Farrapona -valle de Sañedo- y otro a los puertos de la Mesa -valle de Las Partidas-. De aquí también se sube en dirección a Las Navariegas y el Ferreirúa.


    Por el valle de Valverde; a la izquierda el pico Solarco; en el centro, sobre la cabaña de pastores, la Vallera y a la derecha los paredones del Cualmarce.


 Vamos viendo ya al fondo las montañas de Ubiña.


      Tenemos la suerte de ver, algo lejos eso sí, un par de corzos. En cuanto se dan cuenta de que estamos por ahí, en un par de saltos desaparecen de la vista.


     Llegamos al pequeño chozo de pastores de Meruquil; aquí ya nos da el sol y hay que quitar algo de ropa de abrigo.

El llar de la cabaña; tambien tiene mesa y camastro


     El valle de Valverde; en verde el Ferreirúa, sobre el puerto de Ventana, y detrás los montes de Ubiña.

      Comenzamos una subida algo más fuerte para enfocar hacia el valle de Cualmarce, dominado por las paredes de ese pico.


      Valle arriba iremos dando una vuelta a la Peña Solarco hasta acercarnos al collado desde donde lo subiremos.

Dejando atrás el valle; detrás el Prau y los Fontanes a lo lejos
Hacia arriba, el pico Calabazosa y la paredes del Cualmarce




     En la ladera norte, más pedregosa y helada, vemos rebecos, mucho más tranquilos ante nuestra presencia que los corzos que vimos en las praderas de Valverde


     Seguimos el curso del arroyo, con unas pequeñas cascadas por donde va Olaya, siempre en cabeza marcando el ritmo y esperándonos a Antonio y a mí mientras nos entretenemos haciendo fotos.


      Llegamos a la cubeta donde posiblemente hubiese en tiempos una laguna; hoy está colmatada y el arroyo forma unos meandros buscando la salida; las charcas donde el agua está parada están congeladas.


     Continuamos por la ladera norte bordeando la peña; dando este rodeo se ve detrás del Solarco un triángulo oscuro que es el Morronegro.


 Detrás nuestro, tras las revueltas de los dos valles que subimos, están las crestas de Ubiña.




     Subiremos a la collada del fondo, entre el Solarco y el Calabazosa, para desde allí llegar a la cumbre.


     Con Olaya marchando siempre en cabeza sólo nos queda superar los últimos metros hacia la cresta de la cumbre.

Foto de cumbre de Olaya con la sierra del Aramo detrás.

Los tres en la cumbre


      Acercando la vista a las cumbres de Ubiña: el Prau, los Fontanes con sus rampas nevadas, el Crestón del Pasu Malu (¡ay, que pasu!), el Siete, los Castillines ... cumbres alcanzadas -o intentadas- este pasado verano.


     Bajando de nuevo a la collada; en sombra la Peña Congosto, con una laguna helada; al fondo las cumbres de Peña Orníz, Torre de Orníz, la Muria Brava ... que cierran hacia los lagos de Somiedo.


     Antonio me señala hacia la rampa que sube al Calabazosa y le pregunta a Olaya: "¡qué, Olaya! ¿lo subimos?. Olaya dice "¡sí!" . Pero mejor quedarnos a disfrutar del día para no acabar demasiado cansados. 

Brezos helados



     Bajamos a comer al fondo del valle, calentándonos con los rayos de sol y gozando de un silencio sólo roto por algún pequeño pájaro y por una bandada de chovas en las paredes del Cualmarce.

Olaya sobre las charcas heladas
Caballos en las praderas de Valverde
     Y así bajamos a Torrestío, regresando a casa por el puerto de Ventana, más lento por las curvas, pero con un paisaje precioso por Teverga y Proaza.

     ¡Un saludo!

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